SEGÚN ESTUDIO, SUSTITUIR LEÑA POR GAS ES LA OPCIÓN MÁS ECONÓMICA

Jun 05 de 2018

Aproximadamente 100 mil toneladas de leña se consumen al año en la intercomuna Chillán y Chillán Viejo durante la calefacción domiciliaria, según revela el “Análisis del costo de sustituir el consumo de leña por gas natural, gas licuado de petróleo, kerosene o pellet”, realizado por el Centro de Análisis Intelis, de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

El informe precisa que el 56,6% de las viviendas de la intercomuna (cifradas en 79.130 de acuerdo al último Censo 2017) usan biomasa para cocinar, calefaccionar ambientes y/o calentar agua, lo que dejaría que más de 44.787 hogares tienen a la leña como el principal combustible.

El estudio técnico realizado por el centro superior, que fue encargado por la empresa Abastible, afirma que los hogares de la Zona Saturada de Ñuble que utilizan el derivado vegetal, emplean al menos 3,7 metros cúbicos (m3) anuales, lo que en rigor dejaría que aproximadamente se queman 165 mil m3 a nivel local.

Reconversión
Luego de evaluar cuál sería la inversión económica que deberían hacer los hogares para dejar la contaminante leña y reemplazarla por otros combustibles más limpios para la calefacción, el trabajo académico encontró que el cambio al gas natural o gas licuado de petróleo (GLP), es la opción más económica si se la compara con la parafina y el pellet.

De acuerdo a las estimaciones del Centro de Análisis Intelis de la Universidad de Chile, serían $550.600 el costo que debería inyectarse para dejar la biomasa y optar por el combustible fósil. 

El monto en el caso del GLP está calculado en referencia a los dos equipos de calefacción que deberían adquirirse, los cuales sumarían $240.000, y el valor de la instalación, obras civiles y materiales que rondarían los $317.000. En referencia al gas natural, se necesitaría solo un calefactor, el cual bordearía los $450.000; el presupuesto calculado no considera obras civiles y solo menciona el pago por una conexión de cañería que asciende a $105.600.

El análisis asegura que si el habitante de la intercomuna quiere recambiarse al pellet debería invertir aproximadamente $750.000 en la compra de una estufa certificada (sin instalación), de las mismas características que ofrece el programa de recambio del Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA).

Dejar la calefacción a leña e instalar un sistema de parafina es la opción que más presupuesto necesita. Según la investigación, un equipo laser de tiro forzado FF-55T de la marca Toyotomi (consignado en la política estatal de recambio) tiene un valor de casi $850.000, monto en el que no se incluye la instalación, ya que esta como la de  pellet, las emisiones son expulsadas al exterior de la vivienda a través de un conducto especial.

Alternativas
El informe advierte que para definir cuál es la alternativa de sustitución costo eficiente (o socialmente eficiente), es necesario considerar varias alternativas a la vez. En el ejercicio desarrollado, añade, se pudo identificar al GLP como la opción más eficiente entre los cuatro combustibles alternativos analizados, en base a supuestos  dimensionamiento y costos razonables, debidamente fundamentados.

A manera de conclusión, el equipo a cargo del estudio menciona que la evaluación consideró como alternativas de estufas aquellas propuestas por el Gobierno que, siendo óptimas para los propósitos de eliminar completamente la contaminación intradomiciliaria, de todas formas es muy costosa.

“Desde nuestro punto de vista, la principal contribución de este estudio a la discusión de política pública es servir de alerta acerca de la necesidad de considerar varias alternativas de sustitución al consumo de la leña en las ciudades del sur de Chile, a fin de tomar una decisión debidamente informada respecto de la mejor alternativa de combustible sustituto que debería fomentarse a través del programa y otros instrumentos de política pública”, menciona   

Problema
El alto consumo de leña en Chillán y Chillán Viejo durante las temporadas de otoño e invierno, ha impactado notablemente en el empeoramiento de la calidad del aire, específicamente entre los meses de abril y septiembre, situación que viene agravándose desde hace más de más de una década.

Ante el grave problema ambiental que amenaza la salud de los habitantes de la intercomuna, el Estado promulgó un PDA, con el que prevé reducir un 59% la saturación por humo de leña. Para lograr la ambiciosa meta, el Ejecutivo plantea el recambio de al menos 20 mil calefactores ineficientes, además de restricciones al uso de biomasa.

Prohibido usar leña este martes
El Gobierno anunció para este martes la sexta Emergencia Ambiental del año en la intercomuna. Queda prohibido el uso de estufas a leña excepto las del programa de recambio y las que cumplan con la certificación del Ministerio del Medio Ambiente.

Fuente: Diario La Discusión, Chillán